Ana, la de Avonlea
Ana, la de Avonlea —Me temo que debemos irnos, Paul, si queremos llegar a casa antes de que oscurezca. Señorita Lavendar, voy a invitarme pronto a pasar una semana entera en «La Morada del Eco».
—Si viene por una semana, le haré quedarse dos —amenazó la señorita Lavendar.