Ana, la de Avonlea
Ana, la de Avonlea —SabÃa que podÃa confiar en que papá elegirÃa bien a mi segunda madre —dijo orgullosamente—. Es grande tener un padre en quien uno pueda confiar, señorita. Adoro a la señorita Lavendar. La abuela también está contenta. Dice que le alegra mucho que papá no haya elegido una americana para segunda esposa, porque aunque todo resultó bien la primera vez, hay pocas probabilidades de que algo asà se repita. La señora Lynde dice que aprueba la unión de todo corazón. Y cree que quizá la señorita Lavendar olvide sus ideas raras y sea como los demás ahora que se casa. Pero espero que no sea asÃ, pues a mà me gusta como es ahora. Y no quiero que sea como los demás. Hay demasiada gente alrededor que es asÃ.
Charlotta IV también estaba radiante.