Ana, la de Avonlea
Ana, la de Avonlea —Bueno, nunca puede aventurarse nada respecto a un Pye —dijo la señora Rachel cautamente—. Son muy contradictorios, como los sueños. Y en cuanto a esa señora Donnell, a mà no me convence con su Donnell, te lo aseguro. El nombre es Donnell y siempre lo ha sido. Esa mujer está loca, eso es. Tiene una perrita a la que llama Reinita y que come con la familia en la mesa, en un plato chino. Thomas dice que el mismo Donnell es un hombre sencillo y trabajador, pero no tuvo mucho tino para elegir esposa, eso es.