Ana la de Ingleside
Ana la de Ingleside No podía haber pérdida de tiempo. Alden, que vivía en Harbour Head e iba a la iglesia anglicana del puerto, ni siquiera conocía aún a Stella Chase… tal vez ni siquiera la había visto. Hacía meses que no parecía interesarse en ninguna muchacha, pero podría comenzar a interesarse en cualquier momento. La señora Janet Swift, de Upper Glen, tenía la visita de una sobrina muy hermosa, y Alden siempre estaba detrás de las muchachas nuevas. Lo primero que había que hacer, entonces, era que Alden y Stella se conocieran. ¿Cómo? Tenía que hacerlo de alguna manera en apariencia totalmente inocente. Ana se devanó los sesos pero no se le ocurrió nada más original que dar una fiesta e invitarlos a los dos. No le gustaba del todo la idea. Hacía demasiado calor para fiestas… y los jóvenes de Four Winds eran tan desordenados… Ana sabía que Susan jamás consentiría que se celebrara una fiesta sin prácticamente limpiar toda Ingleside, desde el sótano hasta la buhardilla… y Susan estaba sintiendo el calor este verano. Pero una buena causa exige sacrificios. Jen Pringle, licenciada en Bellas Artes, había escrito para decir que iba a concretar su tan anunciada visita a Ingleside, y ésa sería la excusa para una fiesta. La suerte parecía estar de su lado. Jen vino…, se enviaron las invitaciones… Susan le dio una buena sacudida a Ingleside… ella y Ana cocinaron todo para la fiesta, ambas inmersas en una ola de intenso calor.