Ana la de Ingleside
Ana la de Ingleside —Me temo que pueda ser aburrido para ti —dijo Ana, preocupada—. Pero es lo siguiente… quiero que te ocupes de que Stella Chase lo pase bien en mi fiesta, mañana por la noche. Tengo tanto miedo de que se aburra… No conoce a muchas personas jóvenes de por aquà todavÃa, la mayorÃa son menores que ella, al menos los muchachos. InvÃtala a bailar y fÃjate que no se quede sola y aislada. Es tan tÃmida con los desconocidos… Quiero que lo pase bien.
—Ah, sÃ, haré lo posible —dijo Alden, muy dispuesto.
—Pero no debes enamorarte de ella, eh —le advirtió Ana, riendo con cautela.
—Tenga compasión, señora Blythe. ¿Por qué no?
—Bueno —agregó Ana, con tono confidencial—, creo que el señor Paxton, de Lowbridge, está interesado en ella.
—¿Ese pedante fanfarrón? —explotó Alden, con inesperado apasionamiento.
Ana simuló regañarle.
—Caramba, Alden, tengo entendido que es un joven muy agradable. Y sólo un hombre de su tipo podrÃa tener alguna oportunidad con el padre de Stella, ¿sabes?
—¿Ah, s� —dijo Alden, y se hundió en la indiferencia.