Ana la de Ingleside
Ana la de Ingleside HabÃa lágrimas en la voz de Stella. Ana recuperó el habla.
—QueridÃsima, tu felicidad es todo lo que quiero. Me gusta Alden… es un muchacho espléndido… sólo que tenÃa fama de ser inconstante…
—Pero no lo es. Sólo buscaba a la mujer indicada, ¿se da cuenta, señora Blythe? Y no podÃa encontrarla.
—¿Qué opina tu padre?
—Ah, papá está muy contento. Alden le cayó bien desde el principio. Discuten horas sobre el evolucionismo. Papá siempre decÃa que me dejarÃa casar cuando apareciera el hombre adecuado. Yo me siento muy mal por dejarlo, pero él dice que los pájaros jóvenes tienen derecho al nido propio. La prima Delia Chase vendrá a ocuparse de la casa, y papá la quiere mucho.
—¿Y la madre de Alden?
—Ella también está contenta. Cuando Alden le contó en Navidad que estábamos comprometidos, ella fue a la Biblia y el primer versÃculo que encontró decÃa: «El hombre dejará a su padre y a su madre y se irá con su mujer». Dice que entonces vio con toda claridad lo que tenÃa que hacer y de inmediato dio su consentimiento. Se irá a esa casita que tiene en Lowbridge.
—Me alegro de que no tengas que vivir con ese sofá de felpa verde —dijo Ana.