Ana la de Ingleside
Ana la de Ingleside —Alice Palmer dice que Willy Drew le dijo que Bob Russell le dijo que Fred Elliott dijo que sabÃa dónde estaba tu hucha. Ve y pregúntale a Fred.
—¡Tramposa! —exclamó Jem, mirándola con odio—. ¡Tramposa!
Sissy rió con arrogancia. ¡Qué le importaba! Jem Blythe habÃa tenido que sentarse con ella una vez.
Jem fue a preguntarle a Fred Elliott, que al principio declaró no saber nada del viejo cerdito. Jem estaba desolado. Fred Elliott era tres años mayor que él y muy pendenciero. De pronto, Jem tuvo una inspiración. Señaló con un Ãndice mugriento y expresión severa a la cara coloradota de Fred Elliott.
—Tú eres un transustanciacionalista —dijo con toda claridad.
—Eh, no me insultes, jovencito Blythe.
—Eso no es un insulto —dijo Jem—. Es una palabra vudú. Si vuelvo a pronunciarla y te señalo con el dedo… asÃ… tendrás mala suerte durante una semana. Se te pueden caer los dedos de los pies. Contaré hasta diez y si no me lo has dicho entonces, te maldeciré.
Fred no le creyó. Pero esa noche se corrÃa la carrera de patines y no pensaba correr ningún riesgo. Además, los dedos de los pies eran los dedos de los pies. Cuando Jem llegó a seis, se rindió.