Ana la de Ingleside
Ana la de Ingleside —Tengo que irme. Espero unos pollos de pavo hoy. He disfrutado de mi conversación con usted y me da lástima no poder quedarme más. Una se siente muy sola cuando enviuda. Un hombre puede no ser gran cosa pero una lo extraña cuando se va.
Cortésmente, Ana la acompañó hasta el portón. Los niños cazaban petirrojos en el césped y los narcisos nacÃan por todas partes.