Ana la de Ingleside

Ana la de Ingleside

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Porque un perro no podía ser otra cosa que un perro —dijo papá, sonriendo—. ¿No te parece?

Jem estaba demasiado excitado para dormir esa noche. Nunca había visto a un perro que le gustara tanto como Bruno. Con razón Roddy no quería separarse de él. Pero pronto Bruno olvidaría a Roddy y lo querría a él. Serían amigos. Debía acordarse de decirle a mamá que le pidiera al carnicero que mandara los huesos.

—Amo a todas las personas y a todas las cosas del mundo —dijo Jem—. Querido Dios, bendice a todos los gatos y los perros del mundo pero especialmente a Bruno.

Por fin, Jem se quedó dormido. Tal vez el perrito que estaba tendido a los pies de la cama, con el hocico entre las patitas estiradas, también durmió… y tal vez no.






👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker