Ana la de Ingleside
Ana la de Ingleside —Es tu última oportunidad —dijo con tono dramático—. No puedo seguir juntándome con alguien que se cree demasiado importante como para visitarme. Sino vienes, nos separaremos para siempre.
Eso lo decidÃa todo. Di, todavÃa esclavizada por la fascinación de Jenny Penny, no podÃa soportar la idea de separarse para siempre de ella. Nan se fue sola a su casa esa tarde para decirle a Susan que Di se habÃa ido a pasar la noche a casa de Jenny Penny.
De haberse sentido tan activa como siempre, Susan habrÃa ido directamente a casa de los Penny a buscar a Di y traerla a casa. Pero Susan se habÃa torcido el tobillo esa mañana y, si bien podÃa arreglárselas para preparar la comida a los niños, sabÃa que no podrÃa caminar un kilómetro y medio hasta el camino de Base Line. Los Penny no tenÃan teléfono, y Jem y Walter se negaron terminantemente a ir. Estaban invitados a una «mejillonada» en el faro, y nadie se comerÃa a Di en casa de los Penny. Susan tuvo que resignarse a lo inevitable.