Ana la de Ingleside
Ana la de Ingleside —Curt, ¿por qué no te limpiaste las uñas, si sabÃas que tenÃamos visita? —preguntó Jenny—. Annabel, no hables con la boca llena. Yo soy la única que trata de enseñarle a esta familia buenos modales —le explicó en voz baja a Di.
—Cállate —dijo el tÃo Ben con voz tronante.
—¡No me voy a callar… no puedes hacerme callar! —gritó Jenny.
—No le contestes asà a tu tÃo —dijo la tÃa Lina, con placidez—. Vamos, niñas, a portarse como damas. Curt, alcánzale las patatas a la señorita Blythe.
—Ja, ja, señorita Blythe —se burló Curt.
Pero Diana habÃa obtenido por lo menos un momento importante. Por primera vez en su vida, le habÃan dicho «señorita Blythe».