Ana la de Ingleside
Ana la de Ingleside —Bueno, él era jefe de redacción del Enterprise en ese entonces. Adoraba a su esposa, Bertha Morris, era ella, y odiaba a la esposa de William Cromwell porque ella no habÃa querido que él se casara con Bertha. Ella decÃa que Bertha era voluble.
—Pero era bonita —dijo Elizabeth Kirk.
—La mujer más guapa que he visto en mi vida —concedió la señora Milgrave—. Todos los Morris son guapos pero volubles… como el viento. Nadie entendió jamás cómo fue que ella mantuvo su decisión de casarse con John el tiempo suficiente como para efectivamente casarse. Dicen que la madre se puso firme. Bertha estaba enamorada de Fred Reese, pero él era famoso por seductor. «Más vale pájaro en mano que cien volando», le dijo a Bertha su madre.
—Yo he escuchado ese refrán toda la vida —dijo Myra Murray—, y no sé si es verdad. Tal vez los pájaros que vuelan puedan cantar y el que está en la mano, no.
Nadie supo bien qué decir, pero la señora de Tom Chubb igual dijo algo.
—Siempre tan extravagante, Myra.
—¿Saben lo que me dijo Mary Anna el otro dÃa? —dijo la señora Reese—. Me dice: «Ma, ¿qué voy a hacer si nadie nunca me propone casamiento?».