Ana la de La Isla
Ana la de La Isla ¡Y las cartas que recibo, Ana! La mamá de Tommy me escribe que su hijo no progresa en aritmética tanto como ella desearía. Está todavía en las restas, mientras que Johnny Jackson va por los quebrados, y eso que Johnny no es ni la mitad de inteligente que su Tommy, de manera que no puede comprenderlo. Y el padre de Susy quiere saber por qué su hija no puede escribir una carta sin poner mal la mitad de las palabras, y la tía de Dick quiere que lo cambie de lugar porque su compañero actual, Brown, le está enseñando malas palabras.
En lo que respecta a la parte financiera… mejor no hablar. Los dioses convierten en maestros rurales a aquéllos a quienes desean castigar.
Bueno, después de haberme desfogado me siento mejor. Después de todo, he gozado de estos dos últimos años. Pero me marcharé a Redmond.