Ana la de La Isla
Ana la de La Isla —De todos modos, debemos averiguarlo —respondió Ana resueltamente—. Ya es demasiado tarde, pero volveremos mañana. ¡Oh, Pris, si pudiéramos vivir en este lugar! Desde que la vi por vez primera tuve la sensación de que mi destino estaba encadenado a «La Casa de Patty».