Ana la de La Isla
Ana la de La Isla —Hay una diferencia —contestó Ana, pensativa—. Creo que Ruby habla conscientemente. Juega al amor. Además, te hace sentir que habla asà para refregarte por la nariz sus adoradores y para hacerte sentir que no tienes ni la mitad que ella. Ahora bien, cuando Phil habla de sus admiradores parece que hablara de compañeros. En realidad ve a los chicos como a buenos camaradas y le gusta tenerlos en cantidad a su alrededor porque le agrada ser popular y más aún que crean que lo es. Incluso Alee y Alonzo (de ahora en adelante no podré separarlos) son dos juguetones que quieren jugar con ella toda la vida. Estoy contenta de haberla conocido y de que hayamos ido a St. John. Creo que he echado una raicilla hoy en Kingsport. Me alegro. Odio sentirme trasplantada.