Ana la de La Isla

Ana la de La Isla

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Sin embargo, así será… alguna vez —murmuró Ana—. En estos momentos la vida es para mí como una copa de cristal colmada de néctar, cerca de mis labios. Pero tiene que haber algo amargo… como en todas las copas. Algún día me tocará a mí.

Ojalá que cuando llegue ese momento me encuentre fuerte y preparada para hacerle frente. Y espero que no llegue por mi culpa. ¿Recuerdas lo que dijo el pastor Davies el domingo pasado? Los pesares que nos envía Dios traen consigo fuerza y consuelo; en cambio los que nos buscamos nosotros mismos, por nuestra propia conducta desordenada, son mucho más difíciles de soportar. Pero no debemos hablar de penas en una tarde como ésta. Sólo despierta alegría de vivir, ¿no te parece?

—Si dependiera de mí, apartaría de tu vida todo lo que no fuera felicidad y placer, Ana —dijo Gilbert con un tono que significaba «peligro».

—No demostrarías mucha cordura —replicó la joven prestamente—. Estoy segura de que nadie podría perfeccionarse y salir adelante sin haber tenido que vencer algunas penas, aunque supongo que esto se admite sólo cuando se está suficientemente tranquilo. Vamos; los otros han llegado al pabellón y nos esperan.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker