Ana la de Tejas Verdes
Ana la de Tejas Verdes La señora Rachel sintió que habÃa recibido una fuerte impresión. ¡Un chiquillo! ¡Marilla y Matthew Cuthbert adoptando un chico! ¡De un orfanato! ¡Vaya, por cierto que el mundo andaba patas arriba! ¡Después de esto, nada podrÃa sorprenderla! ¡Nada!
—¿Quién le ha metido esa idea en la cabeza? —preguntó en tono de reproche.
Aquello habÃa sido hecho sin solicitar su consejo y por lo tanto debÃa ser reprobado.