Ana la de Tejas Verdes
Ana la de Tejas Verdes —Bueno, lo estuvimos pensando durante un tiempo; en realidad durante todo el invierno —contestó Marilla—. La señora de Alexander Spencer vino por aquà un dÃa antes de Navidad y dijo que le iban a enviar una niña del orfanato de Hopetown en primavera. Su prima vive allà y la señora Spencer la ha visitado y sabe cómo funciona. De manera que Matthew y yo hemos estado hablando sobre esto desde entonces. Pensamos acoger un chico. Matthew está entrado en años (tiene sesenta, sabe usted), y ya no es tan activo como antes. Su corazón le molesta bastante. Y ya sabe lo difÃcil que es encontrar buenos trabajadores. No se puede obtener nada aparte de esos estúpidos muchachos franceses a medio desarrollar; y en cuanto se ha conseguido que uno de ellos se acostumbre a nuestra manera de ser y se le ha enseñado algo, parte hacia las fábricas de conservas de langostas o hacia los Estados Unidos. Al principio, Matthew pensó en un muchacho de Inglaterra, pero le dije directamente que no. «Puede que estén muy bien, no digo que no; pero no quiero vagabundos londinenses», le dije. «Tráeme por lo menos un nativo de estos lugares. HabrÃa un riesgo, no importa a quién consigamos. Pero me sentiré más tranquila y dormiré mejor si conseguimos un canadiense». De manera que al fin decidimos pedir a la señora Spencer que nos eligiera uno cuando fuera a buscar a su niña. La semana pasada supimos que irÃa y le mandamos decir por los parientes de Richard Spencer en Carmody que nos trajera un muchacho inteligente y bien parecido, de unos diez u once años. Decidimos que ésa serÃa la mejor edad; lo suficientemente mayor como para que preste ayuda en las tareas domésticas y lo suficientemente pequeño como para que se le pueda enseñar en la debida forma. Pensamos darle un buen hogar y educación. Hoy, el cartero trajo de la estación un telegrama de la señora de Alexander Spencer diciendo que venÃa esta tarde en el tren de las cinco y media. De manera que Matthew fue a Bright River a buscarlo. La señora Spencer lo dejarÃa en la estación. Ella va a White Sands.