Ana la de Tejas Verdes
Ana la de Tejas Verdes —Tengo algo más para ti —dijo Diana, sin aliento—. AquÃ, en esta caja. TÃa Josephine nos envió una caja inmensa con un montón de cosas dentro, y esto es para ti. Lo hubiera traÃdo anoche, pero llegó tarde y no me gusta mucho pasar por el Bosque Embrujado después del anochecer.
Ana abrió la caja y miró su contenido. Primero halló una tarjeta que decÃa: «Para Ana, feliz Navidad», y luego, un par de delicados escarpines de cabritilla, con las puntas adornadas con abalorios, lazos de raso y hebillas resplandecientes.
—Oh —dijo Ana—. Diana, esto es demasiado. Debe de ser un sueño.
—Yo dirÃa que es providencial —exclamó Diana—. Ahora no tienes que pedirle prestados los escarpines a Ruby, y eso es una bendición, porque son dos números más grandes de los que tú usas y serÃa horrible ver a un hada arrastrando los pies. Josie Pye estarÃa encantada. ¿Sabes que Rob Wright acompañó a Gertie Pye a su casa anteanoche después del ensayo? ¿Has oÃdo alguna vez algo igual?
Todos los escolares de Avonlea se encontraban aquel dÃa presos de excitación, pues el salón debÃa ser decorado para el ensayo general.