Ana la de Tejas Verdes

Ana la de Tejas Verdes

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

CAPĂŤTULO VEINTIOCHO Una desgraciada doncella de los lirios

—Desde luego que tú debes ser Elaine, Ana —dijo Diana—. Yo nunca podría tener valor para flotar allí.

—Ni yo tampoco —añadió Ruby con un estremecimiento—. No me importa flotar cuando hay dos o tres de vosotras en el bote y nos podemos sentar; entonces me gusta. Pero yacer y fingir que uno está muerto, no; no podría. Me moriría de miedo.

—Desde luego que sería romántico —concedió Jane Andrews— pero yo sé que no podría quedarme quieta. Levantaría la cabeza para ver dónde estaba y si no me iba demasiado lejos. Y tú sabes, Ana, que eso echaría a perder el efecto.

—Pero es tan ridículo tener una Elaine pelirroja —se quejó Ana—. No tengo miedo de flotar y me gustaría ser Elaine, pero es ridículo. Ruby debería hacer de Elaine porque es rubia y tiene una cabellera dorada larga y hermosa. Elaine «tenía su brillante cabello flotando en la corriente», ya sabes. Y era la doncella como un lirio. Ahora bien, una persona pelirroja no puede ser una doncella como un lirio.

—Tu tez es tan blanca como la de Ruby —dijo Diana ansiosamente— y tus cabellos mucho más oscuros que cuando te los cortaste.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker