Ana la de Tejas Verdes
Ana la de Tejas Verdes A mitad de camino encontró a Jane y Diana que volvían a la laguna completamente fuera de sí. No habían encontrado a nadie en «La Cuesta del Huerto», pues el señor Barry y su señora habían salido. Ruby Gillis tuvo un ataque de histeria y la habían dejado que se recobrara como pudiera, mientras cruzaban el Bosque Embrujado a la carrera hacia «Tejas Verdes». Allí tampoco encontraron a nadie, pues Marilla estaba en Carmody y Matthew recogiendo heno en el campo.
—Oh, Ana —tartamudeó Diana, abrazándose a su cuello y llorando de alivio y alegría—. Oh, Ana… pensamos… que estabas… ahogada… y nos sentimos asesinas… porque te obligamos… a ser Elaine. Ruby está histérica. Oh, Ana, ¿cómo escapaste?
—Subí a uno de los pilares —explicó Ana tristemente—, y Gilbert Blythe llegó en un bote y me llevó a tierra.
—¡Ana, qué espléndido de su parte! ¡Es tan romántico! —dijo Jane encontrando por fin aire para hablar—. Claro que después de esto le hablarás.