Ana y la casa de sus suenos
Ana y la casa de sus suenos Era un viejo cuaderno de tapas de cuero, con el registro de sus viajes y aventuras. Ana pensó en el tesoro que serÃa para un escritor. Cada frase era una pepita de oro. En sÃ, el libro no tenÃa mérito literario; el encanto del capitán Jim como narrador desaparecÃa en la escritura; sólo podÃa anotar un resumen de sus famosas historias y tanto la ortografÃa como la gramática dejaban mucho que desear. Pero Ana pensó que si alguien lo suficientemente dotado pudiera tomar ese sencillo registro de una vida valiente y llena de aventuras, leer entre las lÃneas despojadas los relatos de los peligros enfrentados con valentÃa y del deber cumplido virilmente, podrÃa armar con él una magnÃfica historia. La riqueza de la comedia y la emoción de la tragedia yacÃan ocultas en «el libro de la vida» del capitán Jim, esperando el toque de la mano maestra que despertara las risas, el dolor y el horror de miles de personas.
Ana se lo comentó a Gilbert mientras caminaban de regreso a casa.
—¿Por qué no lo intentas tú, Ana?
Ana negó con la cabeza.