Ana y la casa de sus suenos
Ana y la casa de sus suenos —Quemó un vestido nuevo, de lana marrón, de su esposa, por el que ella habÃa pagado veinticinco dólares en Charlottetown, porque dice que los hombres la miraron con demasiada admiración cuando se lo puso para ir a la iglesia la primera vez. ¿No es tÃpico de los hombres?
—La señora Booth es muy guapa, y el marrón es el color que mejor le queda —dijo el capitán Jim, pensativo.
—¿Es ésa una buena razón para que le meta el vestido nuevo en el horno de la cocina? Billy Booth es un tonto celoso y le hace la vida imposible. Ella lloró durante toda la semana por el vestido. Ay, Ana, cómo me gustarÃa escribir como tú, créeme. ¡Cómo reprenderÃa a algunos de los hombres de por aquÃ!
—Esos Booth son bastante raros —dijo el capitán Jim—. Billy parecÃa el más cuerdo de todos hasta que se casó y aparecieron esos extraños celos. Su hermano Daniel siempre fue muy raro.