Ana y la casa de sus suenos
Ana y la casa de sus suenos —Es cierto. Es exactamente lo que soy, odiosa. Hay algo que tengo que decirte, Ana. Supongo que hará que me desprecies, pero debo confesarlo. Ana, ha habido momentos en este invierno y la primavera pasados en que te he odiado.
—Lo sabÃa —dijo Ana muy tranquila.
—¿Lo sabÃas?
—SÃ, lo veÃa en tus ojos.
—¿Y a pesar de eso seguiste queriéndome y siendo mi amiga?
—Bien, tú me odiabas a veces, Leslie. El resto del tiempo me querÃas, creo.