Ana y la casa de sus suenos
Ana y la casa de sus suenos —¡Cómo vuela el tiempo! —fue la brillante y original respuesta de la señora Lynde.
—Puede que Charlotta IV venga con ellos. Me mandó decir por Paul que vendrá, si su esposo se lo permite. Me pregunto si seguirá usando aquellos enormes moños azules y si el esposo la llama Charlotta o Leonora. Me encantarÃa que Charlotta estuviera en mi boda. Charlotta y yo estuvimos en una boda hace tiempo. Esperan estar en Echo Lodge la semana próxima. Después están Phil y el reverendo Jo…
—Me parece horrible oÃrte hablar de un ministro en esos términos, Ana —dijo la señora Rachel con severidad.
—Su esposa lo llama asÃ.
—Pues tendrÃa que tener más respeto por su misión sagrada —replicó la señora Rachel.
—Yo la he oÃdo criticar severamente a algunos ministros —la aguijoneó Ana.
—SÃ, pero lo hago con respeto —protestó la señora Lynde—. Tú nunca me oÃste ponerle un apodo a un ministro. Ana disimuló una sonrisa.