Ana y la casa de sus suenos
Ana y la casa de sus suenos —Miren Un amor loco —decÃa—. Lo escribió una mujer y mÃrenlo: ciento tres capÃtulos cuando pudo haber contado todo en diez. Una mujer que escribe nunca sabe cuándo detenerse, ése es el problema. Saber escribir es saber parar a tiempo.
—El señor Ford quiere oÃr algunas de sus historias, capitán Jim —dijo Ana—. Cuéntele aquella del capitán que se volvió loco y se creÃa el Holandés Errante.