Ana y la casa de sus suenos
Ana y la casa de sus suenos —¡Ay, señorita Cornelia!
—No me nombres tanto, querida Ana. Cualquiera habrÃa pensado lo mismo. Si los médicos de Montreal pueden hacer una criatura racional de Dick Moore, son maravillosos.
Leslie llevó a Dick a Montreal a principios de mayo. Gilbert fue con ella para ayudarla a hacer los arreglos del caso. Volvió con la noticia de que el cirujano de Montreal al que habÃan consultado estaba de acuerdo con él en que Dick tenÃa la posibilidad de recuperarse.
—Muy reconfortante —fue el comentario sarcástico de la señorita Cornelia. Ana sólo suspiró. Leslie habÃa estado muy distante en la despedida. Pero habÃa prometido escribir. Diez dÃas después del retorno de Gilbert, llegó la carta. Leslie decÃa que la operación habÃa sido un éxito y que Dick se estaba recuperando bien.
—¿Qué quiere decir con «un éxito»? —preguntó Ana—. ¿Significa que Dick realmente recuperó la memoria?