Ana y la casa de sus suenos

Ana y la casa de sus suenos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Este niño ocupará el lugar de Joy —dijo Marilla.

—Ah no, no, no, Marilla. No puede, nadie podrá jamás. Mi hombrecito tiene su propio lugar. Pero la pequeña Joyce tiene el suyo y siempre lo tendrá. Si hubiera vivido, tendría más de un año. Estaría dando tumbos sobre sus piececitos y balbuceando algunas palabras. La veo con tanta claridad, Marilla. Ah, ahora sé que el capitán Jim tenía razón cuando dijo que Dios no permitiría que mi niña fuera una desconocida para mí cuando la encuentre en el Más Allá. Pero eso lo he aprendido este último año. He seguido sus progresos día a día y semana a semana, y lo haré siempre. Sabré cómo crece de un año al otro y, cuando vuelva a encontrarme con ella, la conoceré, no será una extraña. Ah, Marilla, ¡mira esos deditos! ¿No te parece extraño que sean tan perfectos?

—Sería extraño que no lo fueran —dijo Marilla, tajante. Ahora que todo riesgo había pasado, Marilla era la misma de siempre.

—Ah, ya sé, pero me parece que no podrían estar terminados, ¿me entiendes?, pero lo están, hasta las uñitas. Y las manos, mírale las manitas, Marilla.

—En mi opinión, parecen manos —admitió Marilla.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker