El Valle del Arco Iris
El Valle del Arco Iris —¿Dónde están los niños? —preguntó la señorita Cornelia cuando los saludos (cordiales de su parte, extasiados de parte de Ana y dignos de parte de Susan) hubieron terminado.
—Shirley está en la cama y Jem, Walter y las mellizas están en su adorado Valle del Arco Iris —dijo Ana—. Casi no pudieron esperar a terminar de almorzar para salir corriendo hacia el valle. Les gusta ese lugar más que cualquier otro en la Tierra. Ni siquiera el bosque de arces rivaliza con el valle en sus afectos.
—Me temo que les gusta demasiado —terció Susan, severamente—. El pequeño Jem dijo una vez que, cuando muriera, preferÃa ir al Valle del Arco Iris antes que al cielo, y no fue un comentario muy correcto.
—Lo han pasado bien en Avonlea, ¿no? —preguntó la señorita Cornelia.
—Muy bien, Marilla los mima tanto… sobre todo a Jem: para ella nada de lo que él haga puede estar mal.
—La señorita Cuthbert será una anciana ya —comentó la señorita Cornelia, sacando el tejido para no perder terreno ante Susan. SostenÃa que cualquier mujer cuyas manos estuvieran ocupadas tenÃa siempre ventaja sobre otra que las tuviera ociosas.
