El Valle del Arco Iris
El Valle del Arco Iris Mary resultó una compañera bastante aburrida los dÃas siguientes. Le confió a Una que cuanto más pensaba en volver al asilo peor le parecÃa la idea. Una se devanaba los sesos pensando alguna manera de evitarlo, pero fue Nan Blythe la que vino al rescate con una sorprendente solución.
—La señora Elliott podrÃa quedarse con Mary. Tiene una casa muy grande y el señor Elliott siempre le dice que necesita ayuda. SerÃa un lugar espléndido para Mary. Sólo que tendrÃa que portarse bien.
—Ay, Nan, ¿crees que la señora Elliott aceptarÃa quedarse con ella?
—No habrÃa nada malo en que se lo preguntaras —dijo Nan.
Al principio, Una pensó que no podrÃa. Era tan tÃmida que pedirle un favor a alguien era para ella una agonÃa. Y le tenÃa mucho miedo a la resuelta y enérgica señora Elliott. La querÃa mucho y siempre le gustaba ir de visita a su casa, pero ir y pedirle que adoptara a Mary Vance le parecÃa tal colmo de presunción que su tÃmido espÃritu se encogÃa.