El Valle del Arco Iris
El Valle del Arco Iris —Me alegro —dijo Faith—. Me molestarÃa pensar que los metodistas aventajan a los presbiterianos en eso de ir a la escuela dominical un domingo lluvioso. Pero hoy tampoco tienen sermón en su iglesia, asà que probablemente tengan la escuela dominical de tarde.
Una lavó los platos, y muy bien, pues eso sà lo habÃa aprendido de Mary Vance. Faith barrió más o menos el suelo y peló las patatas para la cena, cortándose en dedo en la tarea.
—Cómo me gustarÃa comer otra cosa que no fui «otravez» para la cena —suspiró Una—. ¡Estoy tan harta de esa comida! Los chicos Blythe no saben lo que es «otravez». Y nosotros nunca tenemos budÃn de navidad. Nan dice que Susan se desmayarÃa si no tuvieran los domingos. ¿Por qué no somos como las demás personas, Faith?
—Yo no quiero ser como las demás personas —dijo Faith, atándose el dedo que le sangraba—. A mà me gusta ser yo. Es más interesante. Jessie Drew es tan buena ama de casa como su madre, pero ¿tú querrÃas ser tan estúpida como ella?
—Pero nuestra casa no es como deberÃa ser. Lo dice Mary Vance. Dice que la gente habla porque es una casa desaseada.
Faith tuvo una inspiración.