El Valle del Arco Iris
El Valle del Arco Iris —Supongo que estarán enfadadas por algo —dijo Faith—. Tal vez estén celosas porque jugamos tanto en el Valle del Arco Iris con los Blythe. Bien, ¡espera a que comiencen las clases y Adella quiera que le enseñe a hacer las cuentas! Entonces se enterarán. Vamos, metamos todo. Estoy exhausta y no creo que las habitaciones estén mucho mejor que cuando empezamos, aunque saqué muchÃsimo polvo en el cementerio. Detesto limpiar.
Eran las dos antes de que las cansadas niñas terminaran las dos habitaciones. Comieron cualquier cosa en la cocina y trataron de lavar los platos en seguida. Pero Faith acababa de hundirse en un nuevo libro de cuentos que le habÃa prestado Di Blythe y estuvo ausente del mundo hasta la caÃda del sol. Una le llevó a Carl una taza de té maloliente, pero lo encontró dormido, de modo que se acurrucó sobre la cama de Jerry y ella también se quedó dormida. Entretanto, una extraña historia recorrÃa Glen St. Mary y los lugareños se preguntaban seriamente los unos a los otros qué habÃa que hacer con las criaturas de la rectorÃa.
—Ya pasó el lÃmite de lo gracioso, créeme —le dijo la señorita Cornelia a su esposo con un profundo suspiro—. Yo al principio no podÃa creerlo. Miranda Drew trajo la historia de la escuela dominical metodista esta tarde y yo la ignoré. Pero la esposa del vicario Abraham dice que ella y el vicario lo vieron con sus propios ojos.