El Valle del Arco Iris
El Valle del Arco Iris —Bien, ahora sà que la habéis hecho buena —fue el recibimiento de Mary cuando se reunió con ellos en el valle. La señorita Cornelia estaba en Ingleside, manteniendo un terrible cónclave con Ana y Susan, y Mary esperaba que la sesión fuera larga, porque hacÃa más de dos semanas desde la última vez que le habÃan permitido ir a divertirse con sus amigos en el querido Valle del Arco Iris.
—¿Qué hicimos qué? —preguntaron todos menos Walter, que estaba soñando despierto como de costumbre.
—Me refiero sólo a los de la rectorÃa —aclaró Mary—. Ha estado muy mal lo que habéis hecho. Yo no habrÃa hecho algo semejante por nada del mundo, y eso que no fui educada en una rectorÃa… en realidad, no fui educada en ninguna parte, crecÃ, nada más.
—¿Qué hicimos? —preguntó Faith, intrigada.
—¡Qué hicisteis! ¡Y todavÃa lo preguntas! Es espantoso cómo habla la gente. Seguro que vuestro padre está terminado en esta parroquia. Jamás podrá recuperarse, ¡pobre hombre! Todos le echan la culpa a él y no es justo. Pero no hay nada justo en este mundo. TendrÃais que estar avergonzadas.
—Pero ¿qué hicimos? —preguntó Una, desolada. Faith no dijo nada, pero su mirada era un relámpago de desprecio hacia Mary.
