El Valle del Arco Iris
El Valle del Arco Iris —Ah, no os hagáis las inocentes —dijo Mary con hastÃo—. Todo el mundo sabe lo que habéis hecho.
—Yo no —interpuso Jem Blythe, indignado—. Que no te pesque haciendo llorar a Una, Mary Vance. ¿De qué estás hablando?
—Supongo que tú no lo sabrás, ya que acabas de llegar del oeste —contestó Mary, algo más tranquila. Jem siempre podÃa con ella—. Pero todos los demás lo saben, mejor créeme.
—¿Saben qué?
—Que Faith y Una no fueron a la clase de la escuela dominical el domingo pasado y se pusieron a limpiar la casa.
—No es cierto —dijeron Faith y Una, negando apasionadamente.
Mary las miró con altivez.
—No creà que lo negarais, después de haberme reprendido por mentir —sentenció—. ¿De qué vale negarlo? Todo el mundo sabe que lo habéis hecho. El vicario Clow y su esposa os vieron. Algunos dicen que destruirá a la Iglesia, pero yo no voy tan lejos. Vosotros sois buena gente.
Nan Blythe se puso de pie y abrazó a las azoradas Faith y Una.