El Valle del Arco Iris
El Valle del Arco Iris —¿Eso quiere decir que no es cierto? —preguntó Mary, esperanzada.
—No, no exactamente, pero creo que significa que el cielo será justo lo que uno quiera que sea.
—A mà me gustarÃa que fuera justo como el Valle del Arco Iris —dijo Mary—, con todos vosotros para charlar y jugar. Eso a mà me basta. De todos modos, no podemos ir al cielo hasta que estemos muertos, y entonces igual tampoco, asà que ¿para qué vamos a preocuparnos? Ahà viene Jem con una ristra de truchas y me toca a mà freirÃas.
—TendrÃamos que saber más que Walter del cielo, siendo la familia del pastor —declaró Una esa noche, mientras caminaban hacia casa.
—Y sabemos, pero Walter puede imaginar cosas —dijo Faith—. La señora Elliott dice que le viene de la madre.
—Cómo desearÃa que no hubiéramos cometido ese error sobre el domingo —suspiró Una.
—No te preocupes por eso. Se me ha ocurrido un plan espléndido para explicarlo y que se entere todo el mundo —la tranquilizó Faith—. Espera hasta mañana por la noche.