El Valle del Arco Iris
El Valle del Arco Iris La carita pura como una perla de Una la contemplaba llena de adoración desde el banco de la rectoría. Los niños Blythe estaban atónitos. Atrás, bajo la galería, Faith vio la dulce bondad de la sonrisa de la señorita Rosemary West y el aire divertido de la sonrisa de la señorita Ellen. Pero nada de eso la ayudó. Fue Bertie Shakespeare Drew el que salvó la situación. Bertie Shakespeare se sentaba en el primer asiento de la galería y le hizo una mueca despectiva. Faith, de inmediato, le devolvió una aún peor y, furiosa por el hecho de que Bertie Shakespeare le hiciera la burla, olvidó el susto. Encontró la voz perdida y habló clara y valientemente.