El Valle del Arco Iris
El Valle del Arco Iris —Ah, claro que las intenciones de esa pobre niña eran buenas —asintió la señorita Cornelia, suspirando—, pero de todas maneras es algo que no se debe hacer, y se está hablando más de eso que de la limpieza del domingo. Aquello ya estaba perdiendo actualidad y esto lo ha reavivado otra vez. Rosemary West es como tú; anoche, al salir de la iglesia, dijo que era un acto de valentÃa de parte de Faith, pero que a ella la niña le daba pena. A la señorita Ellen le pareció algo asà como una buena broma y dijo que hacÃa años que no se divertÃa tanto en la iglesia. Claro que a ellas qué les va a importar: son episcopales. Pero nosotros los presbiterianos sà lo sentimos. Además, habÃa mucha gente del hotel presente aquella noche y gran cantidad de metodistas. La esposa de Leander Crawford lloró por lo mal que se sentÃa. Y la esposa de Alee Davis dijo que habrÃa que darle unos azotes a esa pequeña desvergonzada.