El Valle del Arco Iris
El Valle del Arco Iris —¿Por qué está tan enfadada, Saint George? —preguntó—. Cuando maúllas es porque algo te ha chocado, eso es lo que he oÃdo siempre, George. Pero ella lo prometió, George, ella lo prometió, y nosotras las West siempre cumplimos con nuestra palabra. Por eso no importa que él quiera flirtear, George. Ella lo prometió. No me preocuparé.
Arriba, en su habitación, Rosemary se quedó largo rato sentada mirando por la ventana, a través del jardÃn iluminado por la luna, hacia el puerto distante y resplandeciente. Se sentÃa vagamente irritada e inquieta. De pronto estaba cansada de sueños gastados. Y, en el jardÃn, los pétalos de la última rosa fueron desparramados por un súbito viento. Terminaba el verano; habÃa llegado el otoño.