El Valle del Arco Iris
El Valle del Arco Iris —Russell Reese usó el anillo de esponsales de su primera esposa para casarse con la segunda —agregó Susan, recordando—. Eso fue ser demasiado ahorrativo, en mi opinión, mi querida señora. Y su hermano John tiene su propia tumba preparada en el cementerio del otro lado del puerto, con todo menos la fecha, y va a mirarla todos los domingos. No hay muchas personas a las que eso les pueda resultar divertido, pero es evidente que a él sÃ. Las personas tienen ideas muy diferentes sobre lo divertido.
»En cuanto a Norman Douglas, es un pagano perfecto. Cuando el último pastor le preguntó por qué no iba nunca a la iglesia, dijo: «¡Demasiadas mujeres feas, pastor, demasiadas mujeres feas!». A mà me gustarÃa ir a ver a ese hombre, mi querida señora, y decirle, solemnemente: «¡Existe algo llamado infierno!».
—Ah, Norman no cree que exista —dijo la señorita Cornelia—. Espero que averigüe su error cuando se muera. Eh, Mary, ya has tejido siete centÃmetros; puedes ir a jugar con los niños media hora.
Mary no esperó a que se lo repitieran. Voló al Valle del Arco Iris con el corazón tan liviano como los pies, y en el curso de la conversación le contó a Faith Meredith todo lo referente a la señora Davis.