El Valle del Arco Iris
El Valle del Arco Iris Mary Vance, a quien la señora Elliott habÃa enviado a la rectorÃa a un recado, brincaba por el Valle del Arco Iris camino de Ingleside, donde pasarÃa la tarde con Nan y Di para celebrar el sábado. Nan y Di habÃan estado recogiendo goma de abetos con Faith y Una en los bosques cercanos a la rectorÃa y las cuatro estaban ahora sentadas sobre un pino caÃdo, junto al arroyo, todas, debemos admitirlo, mascando con entusiasmo. A las mellizas de Ingleside no se les permitÃa mascar goma en ningún lado que no fuera el aislamiento del Valle del Arco Iris, pero a Faith y a Una no las restringÃan semejantes reglas de etiqueta y mascaban alegremente en todas partes, para gran espanto de todo Glen. Un dÃa se vio a Faith mascando goma en la iglesia, pero Jerry se habÃa dado cuenta de que eso era malo y le echó tal reprimenda de hermano mayor que no volvió a hacerlo.
—TenÃa tanta hambre que tenÃa que masticar algo —se defendió ella—. Tú sabes bien lo que desayunamos, Jerry Meredith. No pude comer ese desayuno quemado y sentÃa el estómago vacÃo, raro. La goma ayuda mucho, y no masqué con demasiada fuerza. No hice ruido y no la hice estallar ni una vez.
—De todas maneras, no debes mascar goma en la iglesia —insistió Jerry—. Que no te vuelva a pescar.
—Tú mascaste la semana pasada en la reunión de oración —exclamó Faith.
