El Valle del Arco Iris
El Valle del Arco Iris —Allà es diferente —dijo Jerry con altivez—. Las reuniones de oración no son los domingos. Además, estaba sentado atrás, en un asiento oscuro, y nadie me vio. Tú te sentaste delante, donde te veÃa todo el mundo. Y para el último himno yo me saqué la goma de la boca y la pegué en el respaldo del banco de delante. Después me fui. A la mañana siguiente fui a buscarla y no estaba. Supongo que me la quitó Rod Warren. Y era una goma muy buena.