El Valle del Arco Iris
El Valle del Arco Iris —Esperemos que no sea tan distraÃdo como para equivocarse y declarársele a Ellen —fue lo único malicioso que se permitió decirle a una comprensiva hermana suya. Emmeline no sintió rencor hacia Rosemary. En última instancia, un solterón sin complicaciones era mucho mejor que un viudo con cuatro hijos. HabÃa sido sólo la atracción de la rectorÃa lo que habÃa deslumbrado a Emmeline impidiéndole ver con claridad.
Un trineo con tres chillones ocupantes pasó a toda velocidad junto al señor Meredith hacia el estanque. Los largos rizos de Faith volaban al viento y sus risas resonaban por encima de las de los otros. John Meredith los siguió con una mirada llena de cariño. Se alegraba de que sus hijos tuvieran amigos como los Blythe, se alegraba de que tuvieran una amiga tan sabia, alegre y tierna como la señora Blythe. Pero parecÃan necesitar algo más, algo que les proporcionarÃa cuando trajera a Rosemary West a la rectorÃa como su esposa. En ella habÃa una clara inclinación maternal.