El Valle del Arco Iris
El Valle del Arco Iris —Ya que tenemos la fama, cardemos la lana —respondió el impenitente Jerry—. Si la gente dice que somos malos, seamos malos.
—Pero asà le hacemos daño a papá —rogó Faith.
Jerry se movió con incomodidad. Adoraba a su padre. A través de la ventana sin cortinas del estudio podÃan ver al señor Meredith sentado a su escritorio. No parecÃa estar leyendo ni escribiendo. TenÃa la cabeza entre las manos y habÃa algo en su actitud que hablaba de hastÃo y desolación. De pronto, los niños lo percibieron.
—Yo dirÃa que alguien ha estado hablándole de nosotros hoy —dedujo Faith—. Cómo desearÃa que pudiéramos vivir sin hacer hablar a la gente. ¡Ah, Jem Blythe! ¡Me has asustado!