El Valle del Arco Iris
El Valle del Arco Iris Jem Blythe se habÃa deslizado dentro del cementerio y se sentó junto a las niñas. HabÃa andado recorriendo el Valle del Arco Iris y encontrado el primer ramo, blanco como una estrella, de madroños para su madre. Los niños de la rectorÃa se callaron tras su llegada. Jem comenzaba a alejarse de ellos aquella primavera. Estaba estudiando para el ingreso en la Academia de la Reina y se quedaba después de clase en la escuela, con otros alumnos, para tomar lecciones extra. TenÃa las tardes tan ocupadas que rara vez se reunÃa con los otros en el Valle del Arco Iris. ParecÃa ir desvaneciéndose hacia el reino de los adultos.
—¿Qué os pasa esta noche? —preguntó—. No parecéis muy divertidos.
—No mucho —admitió Faith, triste—. Tú tampoco tendrÃas muchas ganas de divertirte si supieras que estás llenando de vergüenza a tu padre y haciendo que la gente hable de ti.
—¿Quién está hablando de vosotros ahora?
—Todo el mundo, según Mary Vance. —Y Faith le contó sus problemas al comprensivo Jem—. Sabes que no tenemos nadie que nos eduque —dijo para concluir—. Y por eso nos metemos en lÃos y la gente cree que somos malos.