El Valle del Arco Iris
El Valle del Arco Iris —No, sabes que sólo tengo el par negro. Y me quedan tan apretadas que apenas puedo ponérmelas yo. A ti no te entrarÃan. Y las grises tampoco. Además, las grises tienen las piernas cosidas una y otra vez.
—No me voy a poner las medias rayadas —dijo Faith con obstinación—. Al tacto son peores que a la vista. Me hacen sentir como si tuviera las piernas gordas como barriles, y pican mucho.
—Bien, no sé qué vas a hacer.
—Si estuviera papá en casa le pedirÃa que me comprara un par nuevo antes de que cierre la tienda. Pero no volverá hasta muy tarde. El lunes se las pediré y mañana no iré a la iglesia. Me voy a hacer la enferma y la tÃa Martha tendrá que dejar que me quede en casa.