El Valle del Arco Iris
El Valle del Arco Iris —Los muchachos estaban pescando anguilas en el puente —dijo Carl—. Link Drew habÃa pescado una monstruosa, quiero decir, muy grande, la anguila más grande que he visto en mi vida. La pescó en seguida y hacÃa rato que estaba en la canasta inmóvil. Yo pensé que estaba muerta, de verdad. Y entonces apareció la señora Carr en el puente y nos gritó que éramos unos sabandijas, que nos fuéramos a casa. Y nosotros no le habÃamos dicho ni una palabra, padre, de verdad. Entonces, cuando pasó otra vez, después de ir a la tienda, los muchachos me dijeron que a que no le ponÃa la anguila de Link en el coche. Yo creà que estaba tan muerta que no podÃa hacerle nada y la arrojé dentro. Pero entonces la anguila revivió y oÃmos gritar a la señora Carr, y la vimos saltar. Yo me arrepentà mucho. Es todo, padre.
No era tan terrible como temÃa el señor Meredith, pero era bastante malo.
—Debo castigarte, Carl —dijo con pena.
—SÃ, lo sé, padre.
—Debo… debo azotarte.
Carl se encogió. Nunca lo habÃan azotado. Pero entonces, al ver lo mal que se sentÃa su padre, dijo alegremente:
—Está bien, padre.