El Valle del Arco Iris
El Valle del Arco Iris —¿Y no tienes más parientes?
—Ni un pariente de mierda, que yo sepa. Aunque alguna vez habré tenido. Me pusieron los nombres de media docena de parientes. Mi nombre completo es Mary Martha Lucilla Moore Ball Vance. ¿Qué os parece? Mi abuelo era un hombre rico. Apuesto que era más rico que el vuestro. Pero papá se gastó todo bebiendo y mamá hizo su parte. Ellos también me pegaban. Puf, me han pegado tanto que hasta creo que me gusta.
Mary sacudió la cabeza. HabÃa adivinado que los niños de la rectorÃa le tenÃan compasión por las palizas y ella no querÃa la lástima de nadie. QuerÃa ser envidiada. Miró alrededor con alegrÃa. Sus extraños ojos, ahora que los habÃa abandonado la opacidad del hambre, eran brillantes. Les mostrarÃa a aquellas criaturas qué personaje era ella.
—He estado muy pero muy enferma —dijo, orgullosa—. No son muchos los niños que han tenido lo que yo tuve. Tuve: «carlatina», sarampión, erisipela, paperas, tosferina y «peumonÃa».
—¿Alguna vez tuviste una enfermedad mortal? —preguntó Una.
—No lo sé —dijo Mary, dubitativa.
—Claro que no —se burló Jerry—. Con una enfermedad mortal te mueres.