El Valle del Arco Iris
El Valle del Arco Iris —Ah, sĂ, pero yo no sabĂa que vivĂa en ningĂşn lado, pensaba que andaba por ahĂ. El señor Wiley hablaba del infierno cuando vivĂa. Siempre le decĂa a la gente que se fuera ahĂ. Yo creĂa que era algĂşn lugar en New Brunswick, de donde venĂa Ă©l.
—El infierno es un lugar espantoso —dijo Faith con el tremendo gozo que nace de hablar de cosas terribles—. Pero la gente va allà cuando se muere y arde en el fuego eterno para siempre jamás.
—¿Quién te dijo eso? —preguntó Mary con incredulidad.
—Está en la Biblia. Y además nos lo dijo el señor Isaac Crothers en la escuela dominical de Maywater. Era vicario y un pilar de la Iglesia, y lo sabĂa todo. Pero no tienes por quĂ© preocuparte. Si eres buena, irás al cielo, y si fueras mala, me parece que preferirĂas ir al infierno.
—No —protestĂł Mary con decisiĂłn—. Por mala que fuera yo no querrĂa ir al infierno a quemarme en el fuego. Yo sĂ© lo que es eso. Una vez cogĂ un atizador al rojo vivo, sin querer. ÂżQuĂ© hay que hacer para ser bueno?
—Tienes que ir a la iglesia y a la escuela dominical, leer la Biblia y rezar todas las noches y dar a las misiones —dijo Una.
—Parece mucho trabajo —señaló Mary—. ¿Algo más?