Emily la de Luna Nueva
Emily la de Luna Nueva La tÃa Elizabeth me dio el cajoncito más alto de la derecha en su cómoda para poner mis cosas.
Ay, papá querido, he hecho un gran descubrimiento. Ojalá lo hubiera hecho cuando estabas vivo porque creo que te habrÃa gustado saberlo. Puedo escribir poesÃa. A lo mejor la habrÃa escrito hace tiempo si lo hubiera intentado. Pero después del primer dÃa de clase pensé que por mi honor tenÃa que intentarlo y es muy fácil. Hay un librito de tapas negras en la biblioteca de la tÃa Elizabeth que se titula Las estaciones de Thompson y decidà que voy a escribir un poema sobre una estación y los primeros tres versos dicen.
Ahora llega el otoño maduro de melocotones y peras.
Se oye el cuerno del cazador en toda la tierra
y la pobre perdiz aleteando cae al suelo.