Emily la de Luna Nueva
Emily la de Luna Nueva Abajo la esperaban. Emily se despidió de Ellen Greene con bastante indiferencia; nunca le habÃa gustado Ellen Greene y, desde la noche en que le habÃa dicho que su padre iba a morirse, la habÃa odiado y temido.
Ellen asombró a Emily estallando en sollozos y abrazándola, pidiéndole que no la olvidara y llamándola «mi niña adorada».
—Yo no soy tu niña adorada —dijo Emily—, pero te escribiré. ¿Vas a ser buena con Mike?
—Creo que te duele más dejar a ese gato que a mà —sollozó Ellen.
—Ah, claro, por supuesto —dijo Emily, sorprendida de que a alguien le llamara la atención.
Tuvo que recurrir a toda su determinación para no llorar cuando se despidió de Mike, que estaba hecho un ovillo al sol en la hierba que habÃa detrás de la casa.
—Tal vez te vuelva a ver algún dÃa —susurró mientras lo abrazaba—. Estoy segura de que los gatitos buenos van al cielo.